La prueba «WID-qEC» fue administrada a 400 mujeres mayores de 45 años con sangrados vaginales anormales en el University College Hospital de Londres. Consiste en tomar una muestra cervicovaginal para realizar una metilación de ADN, un proceso que evalúa el comportamiento de los genes en relación con su ambiente, ofreciendo resultados en cuestión de días.
Aunque se reconocieron el mismo número de casos de cáncer que con el procedimiento estándar, la innovadora prueba «WID-qEC» logró evitar el 90% de los procesos quirúrgicos de diagnóstico, incluyendo histeroscopias y raspados uterinos. Este enfoque, según el estudio, ofrece resultados rápidos y un rendimiento superior a las ecografías, al tiempo que reduce la tasa de falsos positivos.
El cáncer de útero, el cuarto cáncer más común en mujeres, puede ser tratado con éxito si se diagnostica a tiempo. La prueba «WID-qEC» representa un avance significativo en la simplificación y mejora del proceso de diagnóstico, marcando un hito en la lucha contra esta enfermedad. El estudio recibió financiamiento de fuentes como la fundación británica para el cáncer The Eve Appeal y el Consejo Europeo de Investigación.









